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La usabilidad es una construcción colectiva a lo largo de nuestra evolución. Un gran escenario en donde transcurre la vida cotidiana. Usabilidad es una disciplina que une aspectos de la psicología cognitiva, la semiología, la teoría de la percepción, el lenguaje visual, el lenguaje verbal, la arquitectura de información y la ergonomía, entre otros estudios.

Diseñando para humanos

Los humanos tenemos un instinto de supervivencia que hace que las cosas que nos rodean se adapten a nuestras necesidades de una u otra forma, a veces encontrando nuestra propia manera de interactuar con ellas.

A veces pensamos que no tenemos la capacidad de aprender a usar una herramienta con facilidad ¿Alguna vez intentaste sacar un turno en la página de la AFIP sin caer en desesperación? O en el mundo analógico ¿En alguna ocasión intentaste hacer los tramites de compra/venta de un vehículo sin arruinarte el día?

Posiblemente, esos procesos no fueron diseñadas con una conciencia de uso práctico y real centrado en las necesidades del usuario y mucho menos fueron validadas con técnicas de medición de su usabilidad como un eye tracking, heat maps, A/B testing o desde la observación misma.

En el mundo digital, como en el mundo físico, existen tareas concretas que los usuarios deben cumplir. Internet es un enorme conjunto de micro-interacciones y estímulos que los suelen desconcentrar al momento de tomar decisiones por cada intención de uso. Nuestro trabajo como analistas es guiar a los usuarios por caminos orgánicos, dando foco y creando experiencias memorables y accesibles. Para ello tenemos que afrontar nuestro trabajo con responsabilidad, pasión y sobre todo con empatía. Tenemos que ser capaces de entenderlos, de ponernos en sus zapatos y comunicarnos no solo desde la razón sino también con el corazón.

Tenemos la oportunidad y la responsabilidad de trabajar con aplicaciones que utilizarán muchas de personas. De nosotros depende mitigar los puntos de dolor y posibles frustraciones de quienes navegan por ellas

Es utópico pensar que no existirá una dificultad inicial al ver un producto nuevo. Cuando los usuarios debutan con una interfaz es esperable que haya reacciones de todo tipo, es ahí donde entra en jaque nuestro ego como diseñadores y tenemos que estudiar sus reacciones para validar los aciertos y corregir los errores.

En un test de usabilidad es tan importante detectar un error como una tarea exitosa, que los usuarios se equivoquen o no concreten objetivos es normal y necesario para mejorar. Trabajar sobre el error es ser conscientes de nuestras capacidades, e iterar en base a ellos es la mejor manera de mejorar el proceso de maduración de nuestra aplicación.

Tenemos la oportunidad y la responsabilidad de trabajar con aplicaciones que utilizarán muchas personas. De nosotros depende mitigar los puntos de dolor y posibles frustraciones de quienes navegan por ellas. No hay reglas tácitas que establezcan si algo es lindo o feo, pero si hay estándares concretos para medir si algo es usable o no lo es.

Paradigma Digital

En la carrera de diseño nos enseñan a aplicar reglas rigurosas para el diseño editorial, por ejemplo el uso tipográfico: el uso de grillas, el kerning, el tracking, la caja, el punto. El diseño digital no solo sigue estos principios como antecedente, sino que crea sus propios principios. Estos son más complejos al tratarse de productos dinámicos e interactivos en donde los usuarios le dan sentido a la interacción. Es por eso que tendremos que redoblar la apuesta creando la práctica y la teoría en paralelo para darle forma al mundo que viene, en donde a diario seguirán surgiendo nuevos dispositivos y tecnologías que harán mutar las interfaces cada vez más rápido.

Induo

Autor Induo

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